ROOT-BERNSTEIN, Robert y Michèle: El secreto de la creatividad, Barcelona, Kairós, 2002
4. La imaginación (comentario-resumen)
Acerca de la creación mental de imágenes visuales, sonoras, táctiles, etcétera, como modelos de los distintos grados de relación que vamos creando entre la experiencia que tenemos del mundo exterior y las peculiares cualidades de nuestra actividad cerebral. ¿Puedes visualizar una forma a partir de palabras? Por ejemplo, un objeto que se ve cuadrado desde arriba y triangular desde los lados. Observa el mecanismo de tu pensamiento. Esa capacidad de “imaginar” es aplicable a todo tipo de conceptos en una inmensa gama de materialidades y abstracciones.
"Los psicólogos actuales reconocen la existencia de tres tipos fundamentales de pensamiento visual de modo que, si el lector quiere determinar a qué tipo pertenece, le recomendamos que trate de imaginar mentalmente un triángulo hasta llegar a verlo. Hay personas que tienen dificultades para ‘ver’ el triángulo si antes no lo dibujan en un papel o lo esbozan con la punta del dedo sobre una superficie plana. Hay otros que, aunque necesitan cerrar los ojos –porque la visión parece interferir con su capacidad de visualización- son capaces, no obstante, de ‘proyectar’ la imagen del triángulo en la cara interna de los párpados. Finalmente, también existen unos pocos individuos que poseen tal capacidad de visualización que pueden llegar a ver el triángulo sin necesidad siquiera de cerrar los ojos, ya que esa imagen se superpone a cualquier otra que puedan estar viendo en ese momento”, pg. 74
"Desde una perspectiva amplia, la capacidad de visualización es una herramienta común a muchas disciplinas. Debemos señalar, en este sentido, la existencia de una elevada correlación estadística entre la capacidad de visualización y el éxito profesional en los campos de la ciencia y la invención", pg. 76
"La visualización de los ‘movimientos’ realizados por el bailarín es análoga a la visualización de ‘colores, líneas y volúmenes que lleva a cabo el pintor", (citando a Anna Sokolow), pg. 77
"Cuando observamos con los ojos nos formamos una imagen visual, pero cuando observamos con las manos nos formamos una imagen táctil que incluye la imagen de la posición de la mano y su movimiento”, pg. 80
"Como dice Nabokov, son muchas las ocasiones en que un escritor descubre que ‘la idea germinal de una novela se origina en sensaciones tan reales como el sabor de una galleta o la dureza del pavimento bajo los pies’, lo cual pone de relieve nuestra errónea tendencia a privilegiar –tanto en el ámbito sensorial como en el mental- a la modalidad visual por encima de la olfativa o gustativa, pongamos por caso”, pg. 80
"Por más larga que sea, en mi mente aparece la totalidad de la composición, de modo que puedo verla en su totalidad –como si fuera una pintura o una estatua- de un solo vistazo. Es como si, en mi imaginación, no escuchase la pieza de un modo secuencial sino, por así decirlo, simultáneo", (citando a Wolfgang Amadeus Mozart), pg. 82
"Estudio mucho más en mi cabeza que cantando el tema real acompañado del piano. Hay que llegar a ver la música, darse cuenta de las dificultades que entraña su ejecución y forjarse de ella, por así decirlo, una especie de imagen fotográfica", (citando a Luciano Pavarotti), pg. 83
“Si bien sabemos que la imaginación desempeña un papel fundamental en el pensamiento de muchas personas creativas, ignoramos el modo concreto en que lo hace. Se trata de un proceso que, en buena medida, constituye una especie de taquigrafía personal de las sensaciones visuales, acústicas y demás, que va desde las representaciones más realistas hasta las abstracciones y asociaciones sensoriales más idiosincráticas”, pg. 85
“Nabokov aconsejaba a los buenos lectores –tan imprescindibles para la literatura como los buenos escritores- que trataran de ‘ver’ activamente lo que estaban leyendo, es decir, que aprendieran ‘a visualizar las habitaciones, los vestidos y los gestos de los personajes’, algo que puede aprenderse prestando atención a las sensaciones visuales, auditivas, propioceptivas, etcétera, porque la imaginación, después de todo, se basa en la experiencia”, pg. 89
“Por más extraordinarios que puedan ser la televisión, el cine, los vídeos y la animación informatizada para proporcionarnos ‘imágenes’ acústicas y visuales, siempre existe el peligro de que quienes dependan excesivamente de ese tipo de imágenes prefabricadas pierdan o no lleguen a desarrollar nunca la capacidad de imaginar”, pg. 89
“Para bien o para mal, la ciencia ficción no entra todavía en los dominios de la realidad y seguimos confinados a un estadio ‘rudimentario’ en el que las imágenes mentales deben ser traducidas a otros medios, ya se trate de palabras, música, movimientos, dibujos, modelos, pinturas, diagramas, películas, esculturas o tratados matemáticos. Y tal vez no debiéramos quejarnos por ello, porque la misma falta de imaginación ha sido la que nos ha llevado a desarrollar multitud de artefactos de expresión”, pg. 93