“Antes de que existieran el cielo y la tierra, ya había algo misterioso. En el silencio y en el vacío, solo e inmutable, permanente y en movimiento.
Tal vez sea la madre de las diez mil cosas.
No sé su nombre. Llamémoslo Tao. A falta de una palabra mejor, lo llamo grande”.
Lao Tse
Tao Te King, Ed. Mandala, Madrid, 1998, pg. 63