Observa:
- La naturalidad, la sinceridad, la "verdad" que hay en los personajes. Eso los hace cercanos y comprensibles como arquetipos humanos y sociales. Y, de alguna forma, te obligan a tomar partido... a pensar, a sentir... casi de forma visceral.
- La planificación, difícil y muy bien resuelta, de una relación de grupo con planos medios fijos y movimiento de personajes, apoyada en escorzos y ejes de miradas.
- El ritmo dramático y visual de la escena: la sustancia del teatro con una cámara-espectador en el escenario.