"Rashomon", de Akira Kurosawa, por Luis Gozalo
La puesta en escena dentro de las obras de Kurosawa supone la unión entre entorno y personajes de tal manera que sin uno no se entienden los otros. Es necesario plantearse cómo la naturaleza, el paisaje en general, se impone a los personajes, les influye y los condiciona. Escenarios y personajes son indisolubles. Un paisaje bello, una barraca fea, un bosque frondoso, expresan un pensamiento o una emoción de los personajes.
Los escenarios naturales aparecen siempre como contrapunto dramático de la película. Fenómenos atmosféricos y temperatura ambiente juegan un papel fundamental en el cine de Kurosawa:
a) La lluvia: Casi es inútil decir que Kurosawa ha sido definido como “uno de los más grandes cineastas de la lluvia”. Este elemento atmosférico juega un papel imprescindible en la obra, tanto para resaltar emociones como para expresar sentimientos de los personajes. En Rashomon la lluvia es el elemento desencadenante que produce que los tres personajes se refugien en el templo, en Rashomon. Este elemento es el origen de la narración, provocando con su aparición un ambiente de confidencialidad en un entorno aislado y resguardado.
b) El viento: Es vehículo de expresión de emociones violentas y repentinas. En el caso de Rashomon, es la brisa que despierta a Tajomaru (Toshiro Mifune) antes de matar al samurai.
c) El calor: Suele remitir a situaciones de contenido sexual o erótico, como los inolvidables planos de Rashomon donde se produce el intercambio de miradas entre Tajomaru y Masago, con los rostros húmedos, en la escena en la que ella le proponea él matar a su marido.
Nada está dejado al azar, la puesta en escena no se reduce a su papel más elemental, de entorno o situación espacial, sino que por el contrario, cada elemento adquiere un papel simbólico dentro de la obra, que confiere un importante refuerzo a la narración, enfatizándose de esta forma los momentos claves de la misma.