"El sexto sentido ", de M. Night Shyamalan, por Sandra Horcajo
El suspense en el cine es un mecanismo muy complejo que mantiene en continua tensión a los espectadores. En esta corriente de misterio se encuentra “El sexto sentido”, un film de M. Night Shyamalan, creado en 1999.
Comenzaremos hablando de los títulos de crédito que desde el principio nos anticipan el aspecto general de la película. Un fondo negro, puesto que se trata de un film oscuro. Los nombres aparecen con lentitud, como el ritmo que caracterizará a la película, y desaparecen mediante un fundido en negro. Modo de transición que se utilizará mucho en la película, lo que le da un estilo lento. Si la película utilizara más el corte directo imprimiría un carácter dinámico, y esto no es aparentemente lo que se busca.
Cuando aparece el título del film, las letras son recorridas por una sombra, sombra que simboliza la aparición de los fantasmas. Además la música de los créditos también anuncia el suspense que recorrerá toda la película. Cuando aparece el título, la música sigue el siguiente esquema, como anunciando que en la película vamos a encontrarnos sobresaltos: Música durante los nombres (Lineal) - Música del título(Estridente y puntual) - Música durante los nombres (Lineal).
Los nombres se van agrandando y dirigiéndose al espectador, como si quisieran tocarnos, invitándonos a formar parte de la película.
En el film cobran una importancia mayúscula la primera y la última imagen. La primera imagen se abre en negro y poco a poco se va haciendo la luz, proveniente de una bombilla. En esta sola imagen se nos presenta toda la estructura de la película, se partirá de la oscuridad y el desconocimiento absoluto para ir encontrando poco a poco la luz, las respuestas.
La última escena, en la que Malcom descubre que es un fantasma, finaliza con un fundido a blanco, simbolizando que todo ha quedado clarificado, por fin a Malcom se le ha encendido la bombilla (metafóricamente), y se ha dado cuenta de todo.
De modo que la película comienza en negro, con total oscuridad, en la que nadie sabe nada, y acaba con un fundido a blanco, cuando todo ha quedado aclarado.
El suspense, se genera mediante la dosificación de la información. Las herramientas para gestionar la información son dos: la voz narradora y los personajes. En el caso de “El sexto sentido”, encontraremos ambas instancias, la voz narradora nos dará la clave de la película y nos orientará, mientras que los personajes nos irán desvelando más detalles.
Y es que, como dijo Hitchcock: “Si se tiene al público bien dominado, razonará con usted y aceptará un final desgraciado, a condición de que haya habido suficientes elementos satisfactorios en el cuerpo de la película”. Y esto se cumple a la perfección, “El sexto sentido” se mete al público en el bolsillo haciéndole participar en el film, y éste es el arte de crear suspense.
Siguiendo con la gestión de la información, es muy importante acercarnos a dos puntos muy significativos. Estos puntos anticipan lo que va a pasar, de modo que van acumulando suspense:
En primer lugar, hablamos del frío. La llegada del frío anticipa siempre la aparición de un fantasma que está molesto. Esto se nos muestra en primer lugar a través de un termómetro. Cole está de noche en el baño y vemos en un primer plano como la temperatura del termómetro comienza a bajar, por tanto al espectador ya se le anticipa información, algo raro está sucediendo, por tanto imaginamos que algo más va a pasar (como en el caso de la bomba hitchcockiana, se dan datos de que algo va a suceder)(1). Por tanto, cada vez que el niño comienza a tener frío y a salirle vaho por la boca, el espectador ya está en tensión. En vez de dar la sorpresa al espectador y que de repente aparezca el fantasma, al público se le pone en aviso, lo que aumenta el suspense.
En segundo lugar, se aportan pistas de vestuario y atrezzo que indican lo que va a suceder. El color rojo será una de las claves de la película, servirá para indicar momentos y situaciones de explosión emocional. Indica algo del mundo real que ha sido influenciado por el otro mundo, o la cercanía de un peligro. A modo de ejemplo podríamos hablar del vestido rojo de Anna (mujer de Malcom) que lleva puesto cuando aparece él; la casa de ambos es roja; el pomo da la puerta es rojo; las pastillas antidepresivas de Anna son rojas… Cabe destacar por la gran expresividad y emotividad que emana, la secuencia del velatorio. En ésta, Malcom y Cole van a un velatorio para desvelar una información: quién asesinó a una niña cuyo fantasma pidió ayuda a Cole. La asesina era la madrastra, y esto el espectador lo sabe nada más entrar en el velatorio, puesto que todas las personas van de negro y la única que va de rojo y está rodeada por dos grandes centros de rosas rojas es la madrastra. Toda la informaciónya se la ha dado al espectador con este vestuario y atrezzo, pero ahora queda el suspense. ¿Cómo descubrirá Cole la verdad, cómo desenmascarará a la asesina?
Pero sin duda alguna hay dos momentos en el film donde el rojo adquiere una mayor importancia, y es precisamente en los momentos de mayor suspense entoda la película:
En el primero de ellos, todas las pistas de color rojo ponen en preaviso al espectador, éste sabe que algo va a pasar. Cole se encuentra en una fiesta de cumpleaños, un globo rojo está suelto y asciende al techo a través de una escalera roja y para terminar el cuadro Cole lleva puesto un jersey rojo. Y es que cuanta más acumulación de rojo más nos acercamos al peligro. El suspense aumenta, todo es rojo y está claro que está a punto de suceder algo. Entonces Cole oye la voz de un hombre dentro de una especie de armario, y es encerrado por unos niños en ese mismo armario, Cole comienza a gritar desesperadamente. Y nosotros no sabemos lo que está pasando dentro, sólo vemos la puerta.
El segundo es aún más claro, puestoque el primer plano de la secuencia es de un tono rojo, pues Cole está dentro de una tienda de campaña roja que tiene en su habitación. El suspense se logra porque sabes que hay un fantasma (bomba) y sabes que está a punto de aparecer (explosión de la bomba). Cole sale de la tienda para ir a la habitación de su madre y vuelve corriendo a la tienda, el espectador sabe que Cole se ha metido en la boca del lobo, y efectivamente cuando Cole enciende su linterna dentro de la tienda de campaña, encuentra allí al fantasma. En vez de sorprendernos con el fantasma, lo que hubiese durado unos segundos, nos mantienen en suspense durante varios minutos.
En mi opinión, en la película se elige el color rojo como demarcador porque simboliza la sangre, la muerte.
En cuanto a los ambientes recreados para crear suspense, se nos ofrece una visión grisácea de Filadelfia, sus estatuas, sus edificios, sus calles invadidas por la tonalidad grisácea del otoño, comunicando un aire de melancolía y tristeza, de soledad. La película tiene un acusado tono crepuscular. Las hojas caídas de los árboles ayudan a crear este efecto.
Las casas son oscuras, apenas se divisan ventanas. El hogar de Cole da sensación de ser poco seguro, con tanta oscuridad, interminables pasillos, habitaciones austeras, desorden… Además la habitación del niño se encuentra muy alejada de la de su madre, lo que aporta un mayor sentido de soledad y peligro.
Atendiendo a la cámara, hay que decir que la película al principio así como en determinados momentos en los que la presencia de los espíritus se hace sentir, se filma con cámara en mano. Creo que esto se hace con función expresiva, para recrear el desconcierto del principio, dónde aún no sabemos nada y se nos ocultan muchas cosas. Este movimiento ondulante de la cámara ayuda a crear la situación de desconcierto y desasosiego, dónde los espectadores estamos perdidos. De igual manera se utiliza para los momentos de mayor suspense.
Pero conforme se va aclarando la situación y vamos conociendo más información, la cámara va abandonando este movimiento, nuestra posición comienza a ser más estable y esto se denota en la estabilización de la cámara (se rueda con trípode).
Los planos son generalmente planos medios o generales. Sólo se utilizan los primeros planos para marcar detalles significativos y durante las conversaciones dónde se habla del secreto de Cole. En este caso son planos muy cerrados, por la intimidad que requiere la confesión de un secreto tan importante (el niño ve a los muertos). Al final del film se utilizan planos cenitales que presagian de forma sutil el inesperado final.
El ritmo que sigue la película, sobre todo al principio, desconcierta bastante, pues todo transcurre con lentitud. El realizador se toma su tiempo para explicarnos el argumento. La trama se desarrolla con un pulso lento pero firme, sin demasiados sobresaltos, ya que prefiere recurrir a largas y difíciles secuencias que clavan al espectador en la butaca. Nos encontramos con largas pausas en los diálogos, con diálogos lentos y movimientos por parte de los actores a un ritmo bastante pausado.
Con los encuadres también se crea suspense, por poner un ejemplo, en las dos secuencias de mayor tensión de toda la película, son recogidas por encuadres diferentes, la primera con un encuadre desde debajo de la escalera en espiral, que deja entrever lo peligroso de la ascensión de esta escalera; y la segunda con un encuadre de manera que la cámara se encuentra ladeada, con lo que la visión del pasillo que recorre Cole resulta mucho más tenebrosa.
En cuanto a la banda sonora, lo más destacable es que los sonidos de fondo de casi toda la película son de respiración humana. Esto se hace para crear una atmósfera en movimiento durante toda la película. De este modo en las habitaciones vacías se siente como una presencia, no es algo tangible, pero durante toda la película los espectadores se sienten intranquilos.
La música es utilizada en contadas ocasiones y no suele servir para crear suspense. Sin embargo la ausencia de sonido, el silencio, sí da un mayor juego a la hora de aumentar el grado de tensión.
(1) En esa frase hago referencia a la famosa distinción que hace Hitchcock entre sorpresa y suspense a través del ejemplo de la bomba. Según el cual, la sorpresa consistiría en que estallase sin más una bomba. Pero el suspense se crea si se dan pistas del lugar y la hora a la que sucederá la explosión, y todos los espectadores están expectantes del momento de la explosión. Cuya referencia principal la encontramos en: Truffaut, François. “El cine según Hitchcock”, pág. 68-69. regresar