“Closer”, de Mike Nichols, por María Latorre
UN DESPERTAR INESPERADO
Las relaciones amorosas entre hombres y mujeres han sido, desde siempre, un tema recurrente en el mundo del cine. Closer, sin embargo, es una película capaz de sorprender al espectador haciéndole despertar de su letargo.
Básicamente nos encontramos ante una historia (aparentemente de amor) que une a cuatro personajes tan complejos que se podría construir una película independiente a partir de cada uno de ellos. La película nos narra así lo tortuosas que pueden llegar a ser las relaciones entre las personas cuando se llenan de mentiras, infidelidades e incomunicación.
Desde mi punto de vista, lo mejor de Closer viene de la mano de su director, Mike Nichols, y de la forma a través de la cual construye el presente relato audiovisual.
Lo más destacable, en este sentido, es que las relaciones entre los personajes se nos muestran mediante constantes elipsis temporales de larga duración que pueden incluso confundir a un espectador distraído. En todo momento vemos, únicamente, el principio y el final de las historias, obviando toda la información intermedia, y obligando así al público a hacer un ejercicio personal de reconstrucción de las mismas.
Los cuatro protagonistas son interpretados por unos fantásticos Jude Law, Clive Owen, Natalie Portman y una, desde mi punto de vista más floja, Julia Roberts que afrontan una gran responsabilidad puesto que otro de los mayores atractivos de la película es la fuerza que tienen los personajes. Nichols presenta al ser humano como un animal movido por sus instintos más mezquinos y despreciables, incapaz de enfrentarse a ellos. Percibimos cuatro figuras ruines de las que el espectador no es capaz de apiadarse pero que son bellos en su decadencia yen su destrucción como personas.
Finalmente opino que el guión es otro de los ejes fundamentales puesto que Closer es una película con pocas localizaciones y escasos artificios basada principalmente en los diálogos, atípicos, por otro lado, ya que son crudos, directos, e incluso hirientes.
Es una película cuya compleja estructuración a base de elipsis temporales, sus diálogos y las elogiables actuaciones de los actores se convierten en su mejor baza. Sin embargo, el pésimo doblaje al castellano le hace perder fuerza en lo que respecta a los personajes, los conflictos, las atmósferas…
Closer es, por lo tanto, una película que bajo una historia aparentemente insulsa esconde un relato cruel y amargo que desmitifica las historias de amor, mantiene en vilo al espectador obligándole a participar en su construcción y que, sin duda, no lo dejará indiferente.